REALMENTE A NADIE LE IMPORTA

O desafortunadamente si más que otras cosas

Facebook: Angel Nuñez 

La moda es una industria que inspira a millones, en la que solo un grupo selecto puede influir en la forma de vestir de las personas, marcar tendencias y paradigmas. Pero también es una industria clasista, superficial, racista y eurocentrista que lejos de cooperar o innovar, se apropian de la vestimenta, cultura y forma de vivir de distintas personas, llevándolas a una esfera inalcanzable de privilegio.
 
Digo todo esto por que el pasado 6 de mayo se realizo la esperada y exclusiva Met Gala. Se afirma que es la celebración más vivificante y trascendental de toda la industria teniendo como objetivo recaudar fondos para el Costume Institute del Museo Metropolitano de Arte, con una exposición que inicia en la semana después de la flamante gala y mantiene sus puertas abiertas hasta finales de septiembre.
 
El Costume Institute Benefit comenzó en 1948 como una cena a la que los invitados podían asistir por cincuenta dólares la entrada. Eleanor Lambert, la reina de las relaciones públicas, la catalogó como la «Fiesta del año». (Fuente Vogue México). Siendo una celebración que se ha mantenido vigente desde su inicio. Cada edición tiene una temática distinta que según palabras de Andrew Bolton, curador jefe del Costume Institute, en una entrevista con Vogue, Bolton aseguró que “cada exhibición debe generar debate. Se busca busca estimular, generar y exponer ideas que son difíciles o se consideren problemáticas. Ese es el rol de cualquier museo: expandir las ideas de la gente acerca de un tema a través de objetos”, añadió el curador. Solo aquí esta bien manifestarse, solo si el motivo de la protesta sea un accesorio o un estilo de vida que se vea bonito en gente bonita y millonaria. 
 
El hecho de que sea un museo el que haya organizado esto desde el principio y que se busque conseguir donaciones es algo positivo, no obstante, con el paso del tiempo su motivo principal se ha vuelto superficial, hueco e incluso una forma inconsciente de visibilizar y darle prioridad mediaticamente a la reunión de personas millonarias mientras alrededor del mundo todo sigue igual o peor. Un museo, un lugar donde se presenta arte, obras que son disruptivas y que en su momento generaron controversia están siendo invisibilizadas por una pasarela de ricos para ricos. Donde el único arte y protestas aceptadas tienen que estar estandarizadas y hegemonicamente bien vistas.

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