Club de arte

Nos falta María José

Imagina estar en tu casa solo o sola, en tranquilidad, igual que siempre, igual que cada día. Sin embargo alguien irrumpe en tu tranquilidad, en tu hogar. Estás en tu cama y unos minutos después has sido violada, te han privado de la vida y tu agresor ha herido de gravedad a tu madre. Es la historia de María José, de 17 años, cuyo vecino acabó con su vida de una manera aberrante.

La primera en llegar a la escena del crimen mientras el perpetrador se encontraba presente fue la madre de Maria Jose, cuyo instinto le guió a proteger a su hija. El día de hoy se debate entre la vida y la muerte para recuperarse de las 7 heridas de arma blanca que el agresor y asesino de su hija le propinó. En el mejor de los casos su madre saldrá adelante y superará los daños físicos que el asesino de su hija le propinó. Pero ¿cómo va a vivir Cassandra cuando mire las cicatrices en su piel y adolezca de impotencia porque su hija le fue arrebatada? ¿Cómo se cura ese dolor?

Estos actos de violencia son una pequeña parte de los muchos que esperamos que el estado no ignore ni deje pasar impunes. En el domicilio del presunto culpable fueron encontrados restos humanos, más mujeres a las que había asesinado y dentro de las cuales la policía identificó un perfil en específico, siendo este uno de los casos de asesino serial más recientes en la historia de México.

Se esperaría que bajo estas circunstancias el pueblo mexicano se mostrase empático, y sin embargo comentarios machistas culpando a la víctima de todo lo que sucedió, no han faltado. ¿Porque en medio de toda la violencia que se vive debe haber un justificante? ¿Es una falda o un escote una invitación a ser asesinadas? ¿Qué tal la edad? ¿Ser menor de edad? Mucho es criticado por la sociedad el hecho de que las mujeres disfrutemos de nuestra libertad por medio de juicios sobre si deberíamos o no ir a los antros, a las fiestas, porque son el lugar en donde más violencia somos propensas a sufrir.

Maria José estaba en su casa. ¿Se ha convertido acaso nuestro hogar en un punto más en el que debemos ser sumamente cuidadosas de quien entre con invitación o a la fuerza? ¿Porqué debieron morir tantas mujeres para este individuo degenerado fuera señalado por las autoridades? ¿Estamos seguras en casa? ¿Quién nos mira por protegernos y quien nos mira por buscar oportunidades para cometer actos terribles en nuestra contra? Hay demasiadas preguntas, y tan pocas respuestas empáticas que el panorama que las mujeres enfrentan en México es desconcertante hoy más que ayer. ¿Se hará justicia? Hay un nudo entretejido de corrupción e impunidad comparable al nudo en la garganta de miles de mexicanos que entienden que lo que pasó fue solo culpa de autoridades ineptas y una inseguridad latente incluso en la comodidad (ahora incomodidad) de nuestros hogares.
Picture of Mariela Jimena Aguilar Castro

Mariela Jimena Aguilar Castro

Comparte:

Facebook
Twitter
Pinterest
LinkedIn

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *