
Cuando nos referimos al Café, es inevitable que cada sujeto piense en una bebida diferente hecha a base de este grano tostado, incluso llega a suceder que viene a sus mentes una bebida que no tiene nada que ver con este mundo.
En la capital Hidalguense ha existido un impacto grande con respecto al café desde la década pasada hasta la actualidad, para muchos personajes claves de este mundo en Pachuca, hacen énfasis en las famosas “tres oleadas” por las cuales han pasado tanto cafeterías, baristas y de quienes son la base de este mundo, los clientes.
La oleada uno, donde las cafeterías – restaurantes atraían a un público normal y eran opción para quienes no eran fanáticos del auge de antros y alcohol que inundaba como sociedad en esos tiempos, la oleada dos enfocada a quienes abrieron un diferente tipo de cafeterías donde el trato al café es más fiel a como países como Italia o partes de Europa siempre han tenido y la oleada tres donde llega el termino, “café de especialidad” y con ello la evolución de los clientes.
Una preocupación para los clientes actuales ya no es lo que el lugar te ofrece, si no el sabor de tu bebida, dejaron de ser tiempos donde solo se pedía un Latte o un Americano sin saber realmente como es el proceso de su preparación, ahora las cafeterías y las barras de especialidad tienen una exigencia muy bella, lograr un buen café que al cliente atrape, la experiencia ahora se aprecia desde el momento uno, donde le explicas a las personas desde el grano que usas hasta el porqué de su preparación, ahora ellos igual pueden ya tener noción de como son las preparaciones de las bebidas hechas a café menos conocidas entre la gente como un Flat White, Cortado, Cold Brew o incluso saber cuál es el verdadero macchiato.
Los clientes han evolucionado, ahora ellos también saben a detalle la preparación de su bebida, pueden identificar y platicar con más personas acerca de este mundo que en Pachuca está aún en crecimiento, esto provoca que exista una comunidad que a pesar de ser aún pequeña, conecta entre si a cafeterías / barras de café, a sus baristas con sus colegas y a su vez hacen pertenecientes a este mundo a quienes consumen esta bebida, un claro ejemplo de esto es el reciente inaugurado pasaporte de café de Hidalgo que motiva a los fanáticos y los no tanto del café a que exploren más lugares donde la cultura de este grano es divulgada.
Esta evolución de los clientes explora la posibilidad de una cuarta oleada a consecuencia de su basto conocimiento divulgación del mismo, una perspectiva personal que he compartido con amigos es la probable “oleada cuatro” donde ahora esos clientes se conviertan en emprendedores y abran sus propias barras de esta bebida, lo cual yo incluso he llegado a pensar como plan a futuro. En definitiva, son buenos tiempos para formar parte de esta comunidad.