Las más antiguas civilizaciones mayas, quienes pisaron nuestro mismo suelo nacional, tomaban inspiración de sus dioses, quienes representaban a la Naturaleza, los alebrijes que son a su vez representados en tenangos tienen su origen también en la fauna que existe dentro de diferentes ecosistemas naturales. Nosotros mismos provenimos de una conjunción de eventos naturales y biológicos extraordinarios que sucedieron a través de la historia de nuestro planeta, y aun así tenemos el descaro de pagar a la Naturaleza con ingratitud y desvergüenza.
Sin extendernos más allá de los límites nacionales, es posible enumerar varias tragedias que bien podrían y deberían no solo ser catalogadas sino también condenadas bajo el nombre de Ecocidio. Comenzando por los más de 10 millones de árboles que fueron derribados para la construcción del tren maya, muchos de los cuales seguro albergan especies endémicas de aves que a la larga se extinguirán o encontrarán un ecosistema que caiga en el desequilibrio por su llegada.
El caso del tren maya es uno de los más recientes y más grandes ejemplos de ecocidio en México, sin embargo en el estado de Hidalgo también tenemos casos de ecocidio por medio del despilfarro de agua. En Hidalgo el 80% del agua la usan las industrias como CFE, la Termoeléctrica “Francisco Pérez Ríos” o Cervecería Modelo cuando la cantidad de permisos para este tipo de uso del agua no corresponden a la inmensa cantidad de metros cúbicos que se usan. Hidalgo es uno de los estados con menos permisos de uso de agua para fines industriales, además de ser un estado con sequía en inquietante crecimiento desde hace mucho en cada uno de sus municipios, y aun así existen rumores (que ojalá se quedasen en solo eso) sobre presidentes municipales que monopolizan el agua mientras el resto de la población con suerte tendrá agua un día a la semana.
En el estado de méxico se dejaron de destinar recursos para proteger la zona de bosque y así dar paso a la tala clandestina, y enfrentan desde hace unos años un grave problema de contaminación del agua. Y ni comencemos a hablar de la falta de lluvias en todo el país.
Caza de animales en peligro de extinción, tala clandestina, uso desmedido del agua, tala irresponsable, venta de flora y fauna son las causas de problemas como el desequilibrio en los ecosistemas, calentamiento global, deshielo, sequía, falta de agua, falta de alimentos, extinción de especies, etc. y aun así nos parece poca cosa pensar en las medidas ambientales y pensamos que alguien tiene que solucionarlo en algún momento, que no es nuestro problema, que no es posible que las empresas acaparen tanta agua, que los gobernantes no venderían el recurso natural indispensable a conveniencia propia, pero en ningún momento nos involucramos como actores de cambio, nos limitamos a vivir en la ignorancia y esperando que el día de mañana todo mejore, porque el gobierno no da cabida a una sociedad activista, de ser así los reporteros ambientales y biólogos no correrían tanto peligro ejerciendo sus profesiones, y en el último sexenio no hubieran sido asesinados 102 defensores del medio ambiente.