El eco de las ideas.

El arte como medio de expresión.

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Los seres humanos hemos tenido la necesidad de expresarnos, desde nuestra existencia se ha tenido la incógnita: ¿De qué manera puedo expresar lo que estoy sintiendo?, por eso, día con día buscamos el manifestar lo que percibimos, pensamos e idealizamos; es así como la aparición del arte destaca en nuestros medios de expresión y sublimación a lo largo de la historia; podemos incluso desahogar lo que desarrollamos al existir, es por ello que creamos una conexión única que nos permite ser conscientes de nosotros mismos.
 
El arte, desde la historia se ha modificado por medio de la evolución, puesto que, se ha utilizado incluso como implemento de manifestación, de rebelión y autoconocimiento; el concepto de arte es acorde a nuestra perspectiva, se puede decir que es subjetivo, porque lo que es bello para mí, para otros no será de su propio gusto y es aceptable; justo se comenta desde el siglo XX, “la vida es un medio de expresión artística; destacando el aspecto vital, la acción. Así, todo el mundo es capaz de ser artista, veamos como nuestro campo artístico es extensamente abierto y a nuestro favor.”
 
“El arte y la cultura son un punto de encuentro, un lenguaje universal. Allí reside el valor del trabajo que realizan miles y miles de personas que cada día asumen con pasión y compromiso esta tarea, ligada profundamente a la identidad de nuestros pueblos y ciudades, a lo que somos como humanidad”, expone Jenifer Murillo, gerente de Comunicaciones y Cultura Corporativa para suramericana.
 
Además de considerarse un medio de expresión para la humanidad, también se utiliza incluso de manera terapéutica, se conoce como la arteterapia, la cual funge como herramienta patología, en donde se trabaja para la salud mental y el bienestar, usando el proceso creativo a su favor, para mejorar y realzar el bien físico, mental y emocional de los individuos, al punto de lograr desarrollar de una manera sana el autoconocimiento del paciente, la disminución del estrés e incluso, ayuda al aprendizaje y al mejoramiento que tiene el humano para comunicarse.
 
Se debe retomar la importancia que tiene el arte en la humanidad, hemos logrado encontrar medios en donde somos nosotros mismos, aprendemos a conectar con el proceso de la creación y expresión artística que toma la esencia de lo que pensamos y sentimos, con ello, reflexionamos acerca de nosotros creando una conexión única que nos permite ser conscientes de lo que estamos desarrollando al respecto.
El arte ha sido minimizado socialmente, pero ahora, recalquemos que como humanos vivimos para crear arte.

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El Día del Huracán

El arte como medio de expresión.

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Amigo Piedra

En medio del caos político y la desilusión generalizada, surge una pregunta inevitable: ¿cómo podemos cambiar el rumbo de nuestro país? La respuesta puede encontrarse mirando hacia adentro, hacia cada individuo que conforma esta sociedad.

 

Es tentador culpar exclusivamente al gobierno por todos nuestros males, pero la verdad es que el cambio real comienza en el corazón y la mente de cada ciudadano. Porque, ¿de qué sirve tener al mejor presidente si nosotros, como sociedad, no estamos dispuestos a hacer nuestra parte?

 

En primer lugar, necesitamos un cambio de mentalidad. Debemos dejar atrás la apatía y el conformismo, y abrazar la responsabilidad individual y colectiva de construir un mejor país. Esto implica educarnos, informarnos y participar activamente en la vida política y social de nuestra comunidad.

 

La lucha contra la corrupción y la impunidad no es solo tarea del gobierno, sino de cada uno de nosotros. Debemos rechazar activamente cualquier forma de corrupción en nuestra vida diaria y exigir transparencia y rendición de cuentas en todas las instancias de poder.

 

Además, es fundamental fomentar los valores de la honestidad, la solidaridad y el respeto en nuestras interacciones cotidianas. Construir una sociedad más justa y equitativa no es tarea fácil, pero cada acto de bondad y compasión contribuye a tejer el tejido social más fuerte.

 

Por otro lado, el combate a la delincuencia y la mejora de la economía no pueden lograrse únicamente a través de políticas gubernamentales. Necesitamos un compromiso colectivo para crear oportunidades reales para todos, especialmente para aquellos que han sido marginados y olvidados.

 

Esto implica apoyar el emprendimiento local, promover la educación y la capacitación laboral, y trabajar juntos para construir comunidades más seguras y prósperas. Solo así podremos romper el ciclo de pobreza y violencia que ha aquejado a nuestro país durante demasiado tiempo.

 

El cambio en México no vendrá de arriba hacia abajo, sino de abajo hacia arriba. Depende de cada uno de nosotros asumir nuestra responsabilidad como ciudadanos y trabajar juntos para construir el país que queremos para nosotros y para las futuras generaciones. El verdadero poder siempre ha estado en nuestras manos, solo tenemos que tener el coraje y la determinación para ejercerlo.

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