Cuando de niño veíamos una película posapocalíptica uno pensaba que nunca pasaría o que faltarían siglos para eso. Desgraciadamente la realidad es que cada día está más cerca ese escenario. México así como el mundo está pasando por una sequía como nunca antes desde varios años atrás, provocado por la falta de lluvias y el aumento de las temperaturas. La Comisión Nacional del Agua (Conagua) prevé que el “Día Cero” en la Zona Metropolitana del Valle de México llegué el 26 de junio del 2024.
La Comisión Nacional del Agua compartió en su “Monitor de Sequía de México” el listado completo de los estados con sequía extrema por la escasez de agua, falta de aguas y sequía, hasta el corte del 15 de febrero del 2024, estados como; Sonora Chihuahua, Sinaloa, Durango, Tamaulipas, Oaxaca, Guerrero, San Luis Potosí, Guanajuato, Querétaro, Hidalgo, Ciudad de México, Estado de México, Aguascalientes. La Conagua detalló en su reporte de la primera quincena del mes de febrero del 2024, que el 74.91% del país presenta algún grado de sequía. En el “Monitor de Sequía” se expresa que la primera quincena del mes de febrero, se registró una reducción de la sequía del 6.96% en territorio nacional, respecto con los datos reportados en la segunda quincena de enero 2024.
La sequía ha afectado a todo el país y aunque los expertos mencionan que es por las altas temperaturas y la falta de lluvia, existe otro factor llamado las empresas dedicadas a la producción de comida ultra procesada. Estas empresas han sido culpables por años de vaciar nuestras presas y gastar en cada uno de sus procesos incontables litros de agua, se estima que Coca-Cola, Pepsi, Nestlé, Bimbo, entre otras, consumen 133 mil millones de litros de agua en sus procesos de producción, reveló el laboratorio de estudios sobre empresas transnacionales (LET) de la UNAM. Pero no son las únicas culpables, sino también los vagos intereses del Estado de salvaguardar nuestros recursos y cuidar más que sus carteras estén llenas. Todos los expertos mencionan métodos para ahorrar aguas, mencionan alternativas para posponer el día cero lo más que se pueda, nos echan la culpa a nosotros como ciudadanos el gasto incontrolable de agua cuando la realidad es que son las empresas las mayores consumidoras de este recurso. Mientras no haya regulaciones hacia ellas, no habrá un cambio en el panorama.