La Grasa de las Capitales

Crisis de los veintes vs mi generación

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El Peperina

Este año cumplo 26 años de edad, soy estudiante, vivo con mis padres, trabajo en lo que me gusta, aunque sé que no es económicamente rentable en su totalidad, dejé la terapia, no tengo pareja porque me puse estándares que no logro llenar y así puedo continuar toda esta noche con más y más razones que me suceden.

Cuando llegamos a este famoso segundo piso, la etapa de los veinte suele ser muy difícil en relación con cómo nos sentimos, en cuestionar qué hemos y queremos lograr como humanos y podemos llegar a sufrir varias crisis durante esta etapa y es aún más pesado cuando los treintones nos dicen que sus crisis son peores, con esos ánimos, ¿realmente queremos seguir creciendo?

La crisis de los veinte es una etapa que afecta a personas entre los 20 y 29 años, es común que en esa etapa se llegue a cuestionar los logros personales, la independencia económica y de la personal (la que va ligada a no vivir con los padres), es inevitable la comparación, acción principal por la cual esta crisis suele ser peligro dentro de la salud mental.

Como jóvenes tenemos esta hambre siempre de hacer varias cosas, el problema viene cuando empiezan los golpes de realidad, cuando volteamos a ver lo que hace el otro y de cómo nosotros, tal vez en ese aspecto, no hemos avanzado suficiente para estar a la par, estos estándares que la sociedad impone también son un factor importante por el cual las nuevas generaciones están preocupadas de estancarse.

¿Qué tanto es obligatorio para nosotros los jóvenes poder cumplir estas expectativas? En nada lo estamos, citando una canción llamada YoSoyMatt del artista del mismo nombre que dice “No estás demasiado grande para volver a empezar, no se te ha ido el tiempo, cada quien viaja a su propio ritmo”. La vida es una sucesión de eventos que pasarán en un determinado tiempo y debemos ser pacientes en ese sentido, por otro lado, está bien tener crisis, a lo largo de nuestra larga o corta vida las tendremos y con ayuda externa profesional podemos llevarlas con calma, recuerda que todos crecemos de manera distinta y aunque  todos ya han llegado demasiado lejos, quédate tranquilo/a, vas bien, estás creciendo de manera correcta, no hay prisas. 

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