
Un vuelo interrumpido, en donde se deja de escuchar el canto, el ambiente lleno de silencio y de nostalgia al haber perdido a un gran ser querido; imagina comenzar a vivir, a recorrer los cielos, y de la nada cortar tus alas y perder el camino, dejar en olvido los sueños y las esperanzas, la libertad de expresarte, ser feliz, ya no está más. Este fue el caso del niño Adriel Moreno.