Me encanta hablar sobre cuestiones de danza, esa rama dancística que genera dopamina, que requiere de disciplina y constancia. Especialmente hoy, en el día internacional del bailarín, en el que puede parecer todo color de rosas, pero no es así, pasamos por una crisis en la comunidad dancística que ahora cualquier persona es ya considerada alguien que baila, aún sin tener ningún conocimiento de todo lo que implica realmente.
¿Por qué pueden destruirse los bailarines? Por la época posmoderna en la que vivimos, y me gustaría mencionar a Lipovetsky en su obra “la era del vacío” (1986) en donde habla del actual ser y su individualismo, en el que solo importa por si mismo y nadie más, que el expresionismo es banal, y es que sí, redireccionándolo hacia los bailarines, ahora solo hacen creaciones coreográficas sin un sentido, solo para volverse comercial, les importa crecer y no ver a alguien mas haciéndolo, dicen expresar, pero sin tener una base de que están realmente queriendo transmitir.
Los bailarines quieren aumentar ese ego o su personalidad narcisista (como dice Lipovetsky que es el ser humano), en donde no puedes subir un video con un mínimo error a tus redes sociales porque tu no tienes un proceso imperfecto, quieres hacer creer que solo vas creciendo, pero la frustración que invade por tan solo equivocarse una vez es para cuestionar ¿Por qué bailas? ¿Cuál es tu propósito?
A las nuevas generaciones se les esta incluyendo eso o el solo recrear trends en Tik tok y eso ya te hace bailarín… imagínense, 181.000 millones son las búsquedas de etiquetas del contenido en esta misma red social, es la segunda categoría más popular, según Doofinder (2024), sitio web en donde se muestran estadísticas de esta app; no está mal que la gente quiera bailar, sino que se realice sin ningún motivo, y que sea algo que simplemente dure unos breves segundos, olvidándolo por completo.
Y aunque se pasa por esa crisis, igual esta el lado en el que se lucha para un desempeño y crecimiento de todos los bailarines, en donde se les fomente el compañerismo, constancia, honestidad, perseverancia, conciencia y otros elementos que no solo ayudaran a construir bailarines, sino fortalecer a las personas en todo su esplendor.
A todos los bailarines no solo se les festeja, sino que se les reconoce su esfuerzo, dedicación y pasión, en todo lo que hacen, en un ensayo, una clase, entrenamiento o presentaciones.